
Diagnosticada a los 35: Lo que cambió y lo que no
A los 35 años recibí mi diagnóstico de autismo. Para ese momento, ya había vendido mi primer software a los 15, diseñado sistemas para cientos de organizaciones, y construido puentes entre empresarios de 16 países. No cambié después del diagnóstico. Solo entendí por qué funcionaba diferente.
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